lunes 16 de mayo de 2022 - Edición Nº1258

Sociedad | 26 dic 2021

LA PLATA

Para evitar que un niño se convierta en lobizón el presidente Alberto Fernandez se convertirá en su padrino

Siguiendo con ésta tradición que busca terminar con la maldición de los hombres lobo o lobizones, es que nuevamente nuestro presidente apadrinará a un posible licántropo.


Por: Arq. Jorge Hugo Figueroa

Desde la antigüedad las personas creen que el séptimo hijo varón tendrá una suerte de poderes especiales, entre ellos, el de convertirse en hombre lobo cuando llegue a la adolescencia.

Desde la época de la conquista, llegarían éstas costumbres a nuestras zonas, especialmente en la zona pampeana y fue tan fuerte el arraigo de ésta creencia que se llegó a establecer que sea el presidente de la nación argentina quien mediante el padrinazgo del niño se quite dicha maldición.

Durante el siglo 19 en Europa era muy común que existiera la creencia de éstos poderes imbuidos en el hijo número siete.

Hoy en día se han producido numerosos avances en dichas costumbres dado que ahora se han incluido a las niñas. Es decir que ya no importa el género del séptimo vástago.

La idea que del padrinazgo presidencial proviene de la tradición rusa, en donde Catalina la grande era quien otorgaba “el padrinazgo” de éstos séptimos hijos de las familias rurales. En nuestro país sería Juan Manuel de Rosas quien se convertiría en el “salvador” de éstos niños destinados a la desgracia.

Sin embargo, en 1907, Enrique Brost y Apolonia Holmann, una pareja rusa radicada en Argentina le solicitaron mediante carta al presidente José Figueroa Alcorta que apadrinara a su séptimo hijo, accediendo éste y convirtiéndose en el padrinzago presidencial.

Durante el tercer gobierno de Perón se instituyó oficialmente el padrinazgo mediante el decreto 848 y, para seguir con la igualdad de sexos, en 1974 se estableció el madrinazgo presidencial, durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón.

En el año 2009, siempre preocupados por la maldición licántropa, por medio del decreto 1416/09, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner incluyó a las séptimas hijas mujeres. En todo caso, junto con el padrinazgo se incluye una medalla de oro, un libro, un subsidio de 20 mil pesos y la beca de estudio que se hará efectiva cuando los chicos comiencen el colegio, hasta terminar la universidad, inclusive.

Soledad Villamayor dio a luz a su séptimo hijo varón en el hospital San Martín de la ciudad de La Plata  y ya está planificado que el presidente Alberto Fernández se ofrezca para detener a un futuro hombre lobo platense.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias